Voces desde el frente: Tres ucranianas nos cuentan su testimonio


Tres ucranianas que tuvieron que abandonar su país comparten parte de su historia con Cultura Hoy

La guerra en Ucrania comenzó el 24 de febrero de 2022 cuando el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó una “operación militar especial”. Con esta orden dio comienzo la invasión militar del país democrático más grande de Europa.

Al principio todos pensaban que Ucrania cedería ante el segundo ejército más grande del mundo. Sin embargo, el intento de Rusia por conquistar el país en corto tiempo fracasó. La guerra continúa. Rusia decidió concentrar sus fuerzas militares en los territorios que aún tienen bajo su control.

Y por supuesto, son los ciudadanos los más afectados. Niños y mujeres. Según Naciones Unidas, el conflicto en Ucrania ha causado el mayor desplazamiento de personas desde la Segunda Guerra Mundial.

Tres de estas mujeres ucranianas desplazadas comparten con Cultura Hoy su experiencia.

Escapar de la guerra dos veces

Valeriia Sereda es maquillista profesional y videógrafa corporativa. Le ha tocado la tragedia de tener que escapar de la guerra en dos ocasiones diferentes. Cuando las tropas rusas intentaron tomar Kiev ella decidió que lo mejor para su familia era salir del país. Por el momento vive en Barcelona.

«Yo nací en Crimea. Rusia invadió mi ciudad cuando tenía 16 años. Así que después de graduarme me mudé a Kyiv.»

«Cuando Rusia inició la guerra nuevamente, vivía en la capital de Ucrania. En mayo pasado tomé una decisión difícil y decidí ir a Barcelona. Así que todavía vivo aquí.»

Valeriia Sereda utiliza su talento en cinematografía para documentar la tragedia que viven los ucranianos. Ella compartió con Cultura hoy el siguiente video que muestra imágenes de los daños ocasionados a su ciudad.

Presiona sobre las flechas violetas en la imagen para ver el contenido:

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«El espíritu ucraniano, el espíritu de cada uno de nuestros defensores, es más fuerte que todo su país. Pondremos nuestra alma y nuestro cuerpo por nuestra libertad.»

Valeriia Sereda

Valeriia nos cuenta que a pesar de la primera ocupación Rusa de la península, ella decidió quedarse hasta completar los estudios en la universidad de Crimea. Tan pronto terminó se trasladó a la capital Ucraniana. En Kiev establece un negocio de maquillaje y creación de contenidos. Pero la tranquilidad no duró mucho. Después de varios años, Rusia decidió tratar de capturar todo el país.

«Un jueves, en medio de la noche, Rusia llevó a cabo un ataque brutal contra Ucrania. Las tropas rusas siguen explotando, matando y avanzando en nuestro país.»

A Valeria le encantaría volver a su país en donde todavía tiene familiares y amigos.

Todo cambió de la noche a la mañana

Son muchas las familias que han tenido que abandonar el país debido a los bombardeos constantes. Las Naciones Unidas estimó en enero que más de 18 mil personas han muerto a consecuencia de la guerra.

Antes de comenzar la guerra, Victoria Knyaz vivía junto a su familia en la ciudad de Kiev, Ucrania.

«¡Nuestra vida antes de la guerra era maravillosa!». Victoria nos cuenta que Kiev es una ciudad bien moderna, llena de oportunidades. «En Kiev hay de todo para todos los aspectos de la vida y las ocupaciones.»

La guerra ha estado en curso durante 8 años, desde que Rusia invadió Crimea. A pesar de esto, el país disfrutaba de normalidad, y todos vivían su vida habitual. Sin embargo, nos cuenta que el 24 de febrero de 2022, a las 4 a.m., la vida de los ucranianos cambió drásticamente cuando Rusia lanzó un ataque a gran escala.

«Escuchamos las primeras explosiones, y fue muy aterrador», nos contó Victoria. «La gente comenzó a abandonar la ciudad, se formaron grandes atascos en las autopistas, estaciones de gasolina y farmacias. Pero también había otras grandes filas. Nuestros hombres y voluntarios en las comisarias militares, para defender el país.»

Victoria Knyaz escapó junto con su familia. Llegaron a la ciudad de sus padres, que se encuentra a 8 km de Kiev. Sin embargo, cuatro días después esta ciudad fue atacada con cohetes. Nos cuenta que su edificio de nueve pisos vibraba por las explosiones.

«Allí escuchamos la sirena por primera vez y bajamos al refugio por primera vez, donde había civiles con niños. Fue horrible ver a todos así. Usé la misma ropa todo el tiempo durante la primera semana. No había fuerzas para pensar en nada, fue un gran shock para nosotros, nuestras vidas se rompieron por completo. Todos leían las noticias y lo que estaba sucediendo.»

Victoria Knyaz

Debido a los bombardeos, su familia decidió cambiar nuevamente de ciudad, esta vez decidieron probar surte al oeste de Ucrania. En ese lugar vivieron 10 días.

«En el camino, casi no había gasolina en las estaciones de servicio en ese momento. Solo se liberaban 10 litros para los civiles. Todo el suministro se utilizaba para fines militares. Además, había muchos bombardeos en los depósitos de petróleo.»

Su esposo tomó la difícil decisión de marcharse y volvió a Kiev para ofrecerse como voluntario en las fuerzas armadas. Victoria esperó a una amiga que se encontraba en una situación similar. Ambas cruzarían el borde hacia Polonia juntas.

«Mi amiga venía desde Mykolaiv, una ciudad que había sido muy bombardeada. Tomamos el corredor verde hacia la frontera. Durante el trayecto todos nuestros sentidos estaban lo más agudos posible. No teníamos confianza en nada, ni siquiera en cosas elementales. No sabíamos si habría gasolina, si habría alimentos en las tiendas.»

Su amiga se quedó en Polonia y Victoria siguió hacia España, en donde tiene varios amigos.

«Mis amigos vivían en Crimea, pero después de que Rusia ocupara Crimea hace 9 años, se fueron de allí. Vivimos en España durante 3,5 meses, con una nostalgia increíble en nuestros corazones, queriendo siempre tener la oportunidad de retornar a nuestro país.»

A pesar del conflicto, Victoria decidió volver a Ucrania y actualmente se encuentra en Kiev.

Salir sin saber a donde ir

Svetlana Yakovenko vivía en Odesa, Ucrania, con sus tres hijos. Tuvo que salir del país cuando las fuerzas rusas comenzaron a atacar su ciudad. Decidió ir a Irlanda, en donde le dieron asilo temporero. Tuvo que salir sin su esposo: los hombres no pueden salir del país porque están llamados a servir en el ejército.

«Me fui con mi familia, tan pronto supe que los rusos entraron en mi ciudad. El trayecto fue difícil, tuvimos mucha suerte de escapar con vida. Los rusos me estaban buscando. Para ellos soy un «nazi ucraniana» porque amo mucho a mi país y apoyo su cultura y tradiciones.»

Svetlana nos cuenta que su vida en el exterior ha sido complicada debido a los recuerdos de la guerra. Su vida ha dado un giro y no se acostumbra a estar fuera de su país.

«Llevo meses deprimida y tomando antidepresivos. Lo perdí todo y es muy difícil para mí vivir con esto. Pero soy una persona alegre, creyente, trato de no desanimarme y rezo todos los días. Me ayuda a no caer.»

Svetlana Yakovenko

Nos menciona que los miembros de la comunidad en donde reside en Irlanda la han apoyado en todo. Sin embargo, ella quiere volver a su país.

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