Fotografía post-mortem: 21 fotos de personas posando junto a los muertos


Todo tiene su final y la muerte llegará a toos. Por eso los seres humanos buscamos como preservar los recuerdos de aquellos que amamos y ya no están con nosotros. La fotografía post mortem es una de estas formas.. Es una práctica que ha sido utilizada durante siglos como una manera de mantener a los difuntos en nuestras mentes y corazones.

Aunque la práctica ha disminuido en popularidad en los últimos años, todavía hay algunas culturas en las que se considera importante.

¿Qué es una fotografía Post Mortem?

La fotografía post-mortem es la práctica de fotografiar a los que han fallecido recientemente. En español, la fotografía post mortem se conoce como «fotografía post mortem» o «fotografía mortuoria». También puede encontrarse referida como «fotografía funeraria» o simplemente como «fotografía de difuntos».

Era común durante la época Victoriana. El invento del daguerrotipo en 1839 hizo la fotografía más accesible. Sin embargo, el precio de contratar a un fotógrafo estaba fuera del presupuesto familiar y se reservaba para ocasiones especiales. Es así como la fotografía se utilizó principalmente como medio para inmortalizar a los seres queridos. Este nuevo instrumento permitía la captura de un momento que duraría para siempre. Por lo general, esta imagen post morterm eran la única que quedaban de la persona.

En las fotografías post morterm podemos ver que las siguientes características se repiten:

  1. En general, las fotos post mortem presentan a una persona fallecida. El sujeto de la fotografía no estará vivo ni moverá los ojos ni expresiones faciales.
  2. En muchas fotos post mortem el sujeto aparece en una cama o un ataúd. Los cuerpos se encuentran rodeados de flores u otros objetos que denotan la tristeza y la pérdida de la familia.
  3. Es común que en las fotografías se utilice una técnica de iluminación suave y sombras suaves para crear un ambiente más tranquilo y respetuoso.
  4. Las fotos pueden estar retocadas para mejorar la apariencia del fallecido y para que la imagen sea más agradable visualmente.
  5. Los familiares pueden aparecer en las fotografías junto al fallecido. Ellos muestran su tristeza o su amor hacia el difunto.
  6. Algunas fotos post mortem pueden mostrar a la persona fallecida en un entorno que evoca su vida, como un músico sosteniendo un instrumento o un jardinero rodeado de plantas.
  7. Es posible que se capturen detalles específicos del fallecido, como joyas, ropa o peinado. Esto ayuda a identificarlo y recordarlo.
  8. Las fotografías post mortem pueden ser tomadas con diferentes cámaras y técnicas.
  9. La postura del fallecido puede variar en las fotografías. Algunas fotos muestran una posición de descanso. Otras una posición más formal o ceremonial.
  10. Las fotografías post mortem pueden ser enmarcadas o exhibidas como parte de un homenaje al fallecido. También son ser guardadas como recuerdo de la persona que ya no está.

De acuerdo a la escritora Mary Warner Marien “la fotografía post-mortem floreció en las décadas iniciales de la fotografía entre clientes que preferían capturar una imagen del fallecido para no quedarse sin ninguna fotografía.”

Aquí te dejo 21 fotos post mortem

A continuación encontrarás 21 fotografías post mortem que representan este género fotográfico y el periodo histórico.

1. Era la ocasión ideal para contratar a un fotógrafo

Un grupo de cinco niños. Una imagen de una persona fallecida, tomada después de su muerte.
Durante la época era norma tomar fotografías para recordar los niños fallecidos.

Era costumbre de la época retratar a los muertos porque permitía capturar una imagen del fallecido. Y los fotógrafos eran caros y debido a esto con probabilidad el fallecido no tenía fotos de cuando estaba vivo. Debido al elevado costo de los servicios fotográficos, esta imagen era la única que probablemente se le había hecho al difunto. La fotografía post mortem se popularizó a mediados del siglo XIX, cuando la técnica fotográfica comenzó a ser más accesible y asequible.

2. Fíjate como los muertos quedan bien y los vivos salen borrosos

Una fotografía que captura la imagen de un niño que ha fallecido.
Una imagen que muestra la importancia de recordar a quienes han partido.

Fotografiar a los muertos no era tarea fácil. La fotografía requería un largo periodo de exposición. En la mayoría de las fotografías se pueden identificar a los muertos de los vivos porque los últimos tienden a moverse haciendo que su imagen quede borrosa. Las fotografías post mortem fueron una forma de recordar y honrar a los seres queridos que habían fallecido, ya que en esa época la mortalidad infantil y la mortalidad en general eran muy altas.

3. Los victorianos tenían una relación especial con la muerte

Fotógrafo tomando una foto post mortem. Una fotografía que documenta la apariencia de alguien después de su muerte.
Una instantánea que captura la belleza y la fragilidad de la vida.

Los encuentros con la muerte eran comunes en la época Victoriana. Las personas saludables se enfermaban de repente por enfermedades como polio y cólera. Muchas madres morían luego de dar a luz. Los pacientes morían por infecciones luego de operaciones por falta de conocimiento médico. Durante la era Victoriana la expectativa de vida era de solo 40 años. En algunos casos, las fotografías post mortem eran la única imagen que existía de la persona fallecida, por lo que se consideraban muy valiosas y se guardaban con cuidado.

4. Hacían fotos para recordar a toda la familia

Padre y madre junto a su hija. Una instantánea de un ser querido que ha fallecido.
Una fotografía que se toma para honrar la memoria del difunto.

La fotografía post-mortem era muchas veces el primer encuentro de la familia con una cámara. La nueva tecnología permitía capturar un retrato familiar perfecto. Los muertos junto a los vivos, una oportunidad perfecta para recordarnos todos juntos con una foto familiar. Las fotografías post mortem se tomaban tanto en el hogar como en estudios fotográficos, y a menudo se tomaban en el mismo día del fallecimiento.

5. La fotografía ayudaba a manejar la perdida

Una madre y su hija fallecida. Una imagen que sirve como recordatorio del difunto.
Una imagen que representa el último adiós al fallecido.

Estas imágenes pueden parecer desconcertantes para las tendencias de hoy día. Pero en la época Victoriana era una manera de manejar la pérdida del ser querido durante el periodo de duelo. Las fotos pasaban a ser parte de la colección de familia. Imagina estas imágenes adornando las paredes de una casa junto a otras fotografías de seres queridos. A menudo se utilizaba ropa o vestimenta que se había utilizado para el funeral en la fotografía post mortem, lo que ayudaba a identificar al fallecido y a recordar la ocasión.

6. Es un recordatorio de que somos mortales

Una niña en un ataud. Una imagen que sirve como recordatorio del difunto.
Una instantánea que muestra la transición de la vida a la muerte.

La fotografía de muertos tiene antecedentes pre fotográficos.  Durante el Renacimiento se acostumbraba a pintar a los muertos, un «memento mori» que significa «recuerda que eres mortal». Las fotografías post mortem se realizaban con una variedad de técnicas, como daguerrotipos, ambrotipos, tarjetas de visita y otros formatos fotográficos.

7. Muchas veces usaban ropa blanca

Una imagen que captura la última apariencia de una persona.
Una instantánea que muestra la transición de la vida a la muerte.

Muchas veces se retrata de blanco a los niños para recordar su pureza y que van al cielo. Las fotografías post mortem a menudo se exhibían en un lugar destacado de la casa, como en la sala de estar o el dormitorio.

8. Era común realizar fotos simulando que la persona estaba viva

Una fotografía que se toma para preservar la memoria del fallecido.

Una imagen que captura la tranquilidad de alguien que ha fallecido.

En un intento por simular la vida del difunto se los fotografiaba con los ojos abiertos y posando como si se tratara de una fotografía común, por lo general junto con sus familiares. En algunos casos, las fotografías post mortem se tomaban como parte de un ritual funerario, con familiares y amigos presentes en la sesión de fotos.

9. Era costumbre que los padres se retrataran con los hijos

Cuatro personas con un difunto en una silla.
Una instantánea que muestra el proceso de duelo de la familia.

Un tema recurrente en la fotografía post-morterm victoriana era el de los padres cargando a sus bebés. A menudo, las fotografías post mortem se tomaban de tal manera que el fallecido parecía estar durmiendo o descansando, lo que daba la impresión de que todavía estaba vivo.

10. También era común hacer fotos con los hermanos que acababan de morir

Dos hermanos posando para una foto post mortem.
Una fotografía que capta la tristeza y la pérdida de la familia del fallecido.

Era común realizar fotos de los niños juntos. Esto incluía a los hermanos vivos y muertos. A veces se utilizaban accesorios o decoraciones para mejorar la apariencia del fallecido, como flores o almohadas.

11. Simular que los muertos estaban dormidos era otro tema recurrente

Muchas veces los retratos se hacían simulando que el muerto estaba durmiendo. Se les toma como si estuvieran descansando, y en un dulce sueño del cual se supone que despertarán. En algunos casos los padres los sostenían como acusándolos para aportar naturalidad a la toma.

12. La escena era decorada

Una Madre junto a su hija.
Una imagen que inmortaliza la última apariencia de alguien.

Muchas veces los fotógrafos decoraban la escena. Usaban flores y relojes de arena para que no quedaran dudas de que se trataba de una foto de un fallecido. El maquillaje era parte importante de la fotografía. A menudo, las fotografías post mortem se tomaban de tal manera que el fallecido parecía estar durmiendo o descansando, lo que daba la impresión de que todavía estaba vivo.

13. Capturaban la esencia de los seres queridos

Una mujer con traje de novia.
Una fotografía que se toma como un acto de amor y respeto hacia el fallecido.

Hoy nos parecen raros estos retratos, pero debemos poner el asunto en contexto. La fotografía es un medio que nos permite detener el tiempo y capturar la esencia de nuestros seres queridos. La persona quedaría a nuestro lado el resto de nuestras vidas mediante la magia de la fotografía. La fotografía post mortem a menudo incluía a más de una persona, como otros miembros de la familia o amigos, lo que ayudaba a contextualizar la imagen y a recordar a los seres queridos.

14. Hacer fotos de muertos era complicado

Una niña en su cama con los ojos abiertos.
Una imagen que sirve como un tributo al difunto.

Además de los aspectos técnicos de las cámaras antiguas, los fotógrafos también debían preparar la escena. Esto incluía llevar un equipo para mantener a los muertos en las posiciones en las que se quería recordar. La fotografía post mortem era a menudo una práctica muy emocional y personal, que ayudaba a las familias a procesar y aceptar la pérdida.

15. A veces los retrataban como si estuvieran vivos

Una niña que aparenta estar muerta recostada en el pecho de su madre.
Una instantánea que documenta el momento de la muerte de alguien.

Muchas veces la familia quería capturar una escena de la vida cotidiana, como si el fallecido continuará con vida. En algunas de las fotos podemos ver a los protagonistas “hablando” o compartiendo juntos. En muchas de las fotos el muerto aparece con sus ojos abiertos. La fotografía post mortem no era una práctica única de una región o cultura, sino que se realizaba en muchos países y culturas de todo el mundo.

16. La fotografía muestra el estilo de vida de la época

Una familia de ocho personas, El pare, la Madre y cinco niños. Hay dos niños en ataúdes.
Una fotografía que se toma para preservar la memoria del fallecido.

Muchos de los retratos de la época fueron tomados en la casa. Esto nos da una perspectiva del estilo de vida de la época. Podemos apreciar la ropa, los muebles y la decoración del periodo. La fotografía post mortem a veces se realizaba en lugares públicos, como en hospitales o funerarias, para permitir a las personas recordar a sus seres queridos.

17. Y todo comenzó con la pintura

Dos hermanas. Una de ellas aparenta estar sin vida.
Una imagen que captura la última apariencia de una persona.

El concepto artístico de capturar la muerte no es único de la fotografía. Muchos pintores de la época se dedicaban a realizar retratos de los fallecidos. El fotógrafo Henri Pronk capturó esta imágen de un niño. La foto fue tomada alrededor de 1865. La fotografía post mortem a menudo era más barata que una sesión fotográfica tradicional, lo que la hacía más accesible a personas de bajos ingresos.

18. También se documentaron muertes importantes

Dos hermanos despiden a su hermano más pequeño que se encuentra en un ataúd.
Una foto que se toma como recuerdo de alguien que ha fallecido.

El retrato post-mortem de Federico III, Emperador de Alemania. El reinado de Federico III duró 99 días. El emperador murió de cáncer de la garganta en 1888. Las fotografías post mortem también se utilizaban como herramientas forenses, para documentar lesiones o causas de muerte.

19. Los ojos se pintaban en la fotografía final cuando no era posible retratarlos

Un hombre y una mujer en una cama. La mujer aparenta estar sin vida.
Una imagen que sirve como recordatorio del difunto.

En algunos casos se pintaban los ojos de el muerto en la fotografía para simular que estos estaban abiertos. En otros casos simplemente se les dejaba con los ojos cerrados. Las fotografías post mortem también se utilizaban para documentar epidemias y desastres naturales, como la pandemia de influenza de 1918.

20. Los tiempos han cambiado

Una mujer sin vida en su cama.
Una fotografía que documenta la apariencia de alguien después de su muerte.

La práctica ya no es común en parte debido a la accesibilidad a la fotografía. En la foto arriba podemos ver a dos gemelos. Uno sobrevivió. El niño fallecido tiene flores a su alrededor. La fotografía post mortem es un tema recurrente en la literatura y el cine, y ha sido representada en obras de arte y fotografía contemporánea.

21. Ahora es una tendencia que ha pasado de moda

Una numerosa familia se reúne alrededor del cuerpo sin vida  una niña.
Una instantánea de un ser querido que ha fallecido.

Con el pasar del tiempo la expectativa de vida aumentó y la fotografía se hizo más accesible a las masas con los adelantos tecnológicos. Esto disminuyó notablemente la demanda de fotografía post mortem. Había más oportunidades de retratar a los vivos. Las fotografías post mortem pueden parecer macabras o inapropiadas para algunos, pero para otros son una forma respeto.

En conclusión

A través de estas fotografías, podemos recordar a aquellos que han partido y mantener su memoria viva, recordando su presencia y la huella que dejaron en nuestras vidas. La fotografía post mortem es una muestra de la necesidad humana de recordar y de la importancia que damos a la memoria de aquellos que hemos perdido.

Compartir es bueno

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *